-Que sea alivianado, con ganas de divertirse, no tonto, que no se agüite como nena si le toca ayudarme a cambiar una llanta, pero que tampoco sea un machote… que no vaya a los extremos, que tenga su punto medio jajaja… y físicamente mmm… pues no tengo un estándar, pero de preferencia delgado, moreno claro, no tan feo, no tan guapo jajaja…
-Oséase como tu…
-Sí, pues sí… como yo………….. ¿cómo yo?
Tuve que sacudir mi cabeza para recordar si había dicho una pendejada. Yo no podría buscarme en otro hombre, ni buscar alguien igual a mi para poder iniciar una relación… ¿o si?
Le mostré mi desconcierto a mi amiga y le dije que solo decía o apuntaba hacia características similares, pero no iguales; y debió de haberme ignorado porque no recuerdo que me haya respondido nada.
Aun “aclarado”, seguí dándole vueltas al asunto (raro en mí…): sí me atrae otra persona igual a mí en cuanto a género se refiere, me es sexy otro hombre, me gustan personas de mi mismo sexo ¡sopas! ¿soy narcisista de mi propio género?

Se ha escuchado y es un mito a voces (como el de Alejandro Fernández en el San Javier), que los hombres heterosexuales que cuidan mucho su cuerpo, hacen ejercicio, y toda clase de cosas para ser hermosos, terminan por enamorarse de si mismos y mágicamente son homosexuales; claro ahora ya es mas confuso por el termino metrosexual, pero tal vez sea cierto, y no somos mas que heterosexuales enamorados de nosotros mismos, quizá solo estamos alejados de la realidad e inventamos nuestra preferencia para cubrir nuestra vanidad.
Narciso, obtuvo su castigo por ser tan vanidoso… se convirtió en flor. Muchos de nosotros se convertirían en mariposas y otros tantos nos convertiríamos en mala hierba, o quizá ya lo somos.
¿Será que estamos tan enamorados de nuestro propio género que no nos es posible disfrutar del otro? ¿O somos otra versión del machismo? ¿Seremos solo vanidosos?
¿Qué somos? ¿Homosexuales o Narcisistas?
.
.
.
.
.
sexy = Daniel Craig